Para las personas que hicieron posible este disco…
A mi familia, por su apoyo incondicional desde el primer momento en que decidí dedicar mi vida a la música, por esa primera guitarra que me cambió la vida y con la que descubrí la magia de este arte, y por prestar sus voces para darle vida a este disco.
A mi familia por elección, los que están, los que ya no y los que vendrán. Gracias por sumar su esencia para que este trabajo se hiciera realidad: Lalo, Yael, Felix, Peri, Luciana, Dari, Natt, John, Regina, Lina, Neón, Rash, Sham, Ernesto, Tadeo, Ema, Emma, Uly, Luis, Xanat, Yohua, Kapell, Zaheed, Soful. A Claudio y Sebas por vestir visualmente estas ideas con su talento. Gracias por ser parte de mi vida y de este proyecto.
A nuestros refugios: Estudio La Obra y Biosfera Records, testigos de madrugadas, mezclas y grandes músicxs. A la cultura del hip-hop por darme un lenguaje para expresarme.
A los territorios que me vieron crecer y forjaron mi visión. A la Ciudad de México, por su crudeza y su vitalidad que inspiraron cada crítica de este proyecto. Y a Morelia, donde nació este disco y aprendí la importancia de transformar esa realidad en arte; gracias a la memoria sonora de sus calles, cuyos sonidos cotidianos son ahora parte de esta obra.
A la UNAM, por abrirme sus puertas desde la preparatoria y acercarme a personas que amo. A la Licenciatura en Música y Tecnología Artística, y de forma muy especial a Tonalli Rufino, por acompañarme en el rumbo de este proyecto.
Y finalmente, a ti. A quien tiene este documento en sus manos o se ha puesto los audífonos para escuchar este disco. Sin ti, el círculo no se cierra; eres quien le da sentido final a este esfuerzo. Gracias por detenerte a leer, por escuchar y por hacer que la música y sus mensajes sigan adelante.